Cómics de DC: un breve repaso por su historia

Los cómics llevan con nosotros desde hace décadas, pero parece que hasta ahora, el gran público no los ha tenido tan en cuenta, a pesar de que muchos de los personajes de estas historietas ya sean auténticos iconos culturales. Batman, Superman, Flash, Wonder Woman… Todos ellos son superhéroes y han protagonizado tebeos, películas y series durante estas últimas décadas. Pero también tienen otra cosa en común: todos ellos pertenecen a la misma editorial, DC Comics, surgida en 1934 con el nombre de National Allied Publications, siendo una de las primeras editoriales del ramo. Poco después, en 1937, DC Cómics toma ya su nombre definitivo de una de sus sagas más emblemáticas, Detective Comics, donde nace el personaje de Batman también por esos años.

Casi un siglo de historia para esta emblemática empresa editorial que ha pasado por momentos muy buenos y otros no tanto, pero que nos ha dejado muchísimo arte de por medio, historias inolvidables y personajes sin los cuales no se comprende la cultura del siglo XX. Actualmente, DC Cómics forma parte del ingente conglomerado de Warnermedia, done está dentro de la categoría de DC Entertaiment, dedicada no solo a los cómics, sino también a las películas, series, videojuegos y todo tipo de productos relacionados con los personajes más icónicos de estas historietas. Aunque es cierto que Marvel está ganando la partida en la gran pantalla con su UCM, DC Comics tiene también una historia espectacular y digna de ser contada. Y eso es justo lo que vamos a hacer en este artículo.

La edad dorada de DC

La edad dorada de DC Cómics comienza a finales de los años 30, cuando la editorial toma su nombre definitivo y se empiezan a publicar cabeceras como Action Comics y Detective Comics, a través de las cuales conocemos a los superhéroes. El primero de ellos, Superman, tuvo un éxito tan brutal que DC se basó principalmente en este tipo de héroes para vender cuantos más ejemplares mejor. Batman también es un personaje que proviene de esa época, e incluso Wonder Woman, una de las primeras superheroínas de la historia. Durante esa etapa, el esplendor de los cómics de superhéroes llevó a DC a lo más alto. El interés del público decayó, no obstante, durante los años 50, aunque DC se mantuvo vendiendo estas cabeceras superheróicas con buenos números y tratando historias que serían repetidas una y otra vez en décadas venideras.

La edad de plata de DC

En 1956 se produce un cambio de dirección en DC Comics, y bajo la batuta de Julius Schwartz, la empresa vuelve a vivir una nueva época dorada, aunque en este caso se la conozca como la Edad de Plata. El retorno de personajes clásicos como Flash se combina con la llegada de otros como Green Lantern o Atom, que pasarían a formar parte de la formación superheróica de la editorial, teniendo influencias especialmente del mundo de la ciencia ficción. Hasta 1965 se vive un rebrote de interés por los superhéroes entre el público masivo. Se trata de modernizar un poco estas historias, y a finales de los 60, Marvel entendió mucho mejor ese mensaje, posicionándose por delante de DC en ventas, algo que a la editorial le costó recuperar.

Los años 90

DC siempre ha contado con sus personajes más icónicos, que son auténticos seguros de vida, como Batman o Supermán. Sin embargo, durante ciertas épocas de la historia, sus cabeceras no han sido tan populares en venta, y al tener que competir con el éxito descomunal de Marvel en los 70, DC pasó una mala racha. En los años 80 pudo recuperarse en cierta medida gracias a la llegada de escritores británicos como Alan Moore o Neil Gaiman, que junto a otros como Frank Miller consiguieron atraer a nuevo público a la editorial, a base de series limitadas o novelas gráficas de corto recorrido. Eventos como Crisis en Tierras Infinitas, indagando en la fabulosa idea del Multiverso, permitieron a DC expandir mucho más su fórmula para llegar a más público, y acercarse al éxito de Marvel, que también empezaba a dar signos de flaqueza. En los 90, el éxito de Batman en el cine empujó también a los cómics de la compañía a seguir este mismo estilo, para aprovechar el tirón.

DC en los 2000s

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A principios de siglo, el cine entendió que debía sacar mucho más partido a aquellos superhéroes de las historietas, y varias productoras se interesaron por cómics de DC, aunque los personajes de Marvel, como Spiderman, Cuatro Fantásticos o X-Men tomaron ventaja también en este terreno. Mientras se expandían a nuevos horizontes, como el manga o la fantasía, en DC decidieron volver a poner patas arribas todo su universo heróico a través de las series Crisis Infinita y Crisis Final, que trajo consigo poco después la mayor revolución en este sentido en mucho tiempo: Los Nuevos 52, un grupo de superhéoes modernos que tenían que ver con los anteriores, pero que eran también diferentes. Se trata de un intento por llegar a nuevo público joven, aunque como veremos, la cosa no salió como DC esperaba…

Cómics actuales

Apenas cuatro años después de su inicio, la etapa de los Nuevos 52 llegaría a su fin, por no cumplir con las expectativas de venta. Hay buenos comics durante esta etapa y de hecho, buena parte de las películas que DC está produciendo para Warner en estos momentos se basan en esas ideas de personajes más modernas. Ante el descalabro de esa nueva aventura, DC lo intenta de nuevo con la serie Rebirth, que supone como su propio nombre indica el renacimiento de una nueva etapa para la mayoría de sus héroes. Con la mirada cada más más enfocada al cine, los videojuegos y otros productos comerciales, DC intenta mantenerse en su mercado primigenio, el de los cómics, en un momento en el que parecen interesar cada vez a más gente.